• Exantema Súbito: Conoce las causas y síntomas de este común virus infantil

    By 4 diciembre, 2018Noticias

    Un motivo de preocupación de la gran mayoría de los padres es cuando nuestros hijos presentan fiebre, que no es más que el aumento de la temperatura del cuerpo por encima de la normal, como reacción del organismo frente a alguna enfermedad. Al constatarla, de inmediato nos preguntamos e intentamos descifrar si lo que tiene el menor se trata de un cuadro viral o corresponde a alguna patología más grave.

    Antes de alarmarnos, debemos considerar que existe una enfermedad poco conocida y benigna que cursa los primeros cuatro a cinco días con fiebre alta (incluso más de 39 grados) y con buen estado general del niño. Se trata del exantema súbito o roseólea infantil, patología eruptiva muy común en la primera infancia, es decir, entre los tres meses hasta los dos años de edad, ocasionada por un virus llamado Herpes Virus Tipo 6 (HHV-6).

    “Esta infección se caracteriza porque después de que desaparece la fiebre, se manifiestan en todo el cuerpo manchas rosáceas de 3 a 5 mm de diámetro que duran entre uno a dos días. Se inician en tronco, cuello y espalda, y de manera menos notoria en la cara, brazos y piernas”, señala el neonatólogo de Clínica El Bosque, Luis Hidalgo.

    El especialista advierte que los síntomas son muy parecidos a otras enfermedades eruptivas como la rubéola, sarampión, e incluso a la faringitis y otitis, pero que el rasgo característico que la hace inconfundible es que el cuadro febril desaparece cuando se presentan las erupciones cutáneas.

    Sobre los síntomas, el profesional sostiene que en la fase de incubación, que dura de cinco a 15 días antes de manifestarse, por lo general es asintomática. “A pesar de esto, a veces los niños tienen hinchazón de los párpados y lesiones blanquecinas en el paladar o signos de resfrío. Durante el cuadro, otro síntoma que puede aparecer es la inflamación en los ganglios localizados en la parte de atrás de las orejas”, puntualiza.

    Respecto al contagio, el doctor Hidalgo explica que este virus se transmite por el contacto con la saliva de otro niño que posea la enfermedad, a través del habla, besos, tos, estornudos o juguetes contaminados con ésta, pudiendo ser transmitida incluso antes de que aparezcan las manchas en la piel.

    Finalmente, el tratamiento para el exantema súbito consiste solo en controlar la fiebre, ya que no tiene tratamiento específico. El profesional recomienda el uso de antipiréticos indicados por un especialista, y otras medidas físicas como evitar abrigar demasiado a los niños, ofrecerles abundante líquido y usar compresas tibias. “Sin embargo, ante fiebre  prolongada  es necesario  consultar con un pediatra, ya que, en ocasiones, este virus puede ser confundido con patologías más complejas”, concluye.