• Enfermedades Alérgicas en niños: síntomas y tratamientos

    By 9 octubre, 2019Noticias

    Las enfermedades alérgicas tienen un componente genético, heredado de nuestros padres, una madre alérgica tiene alrededor de un 80% de probabilidades de tener hijos con alergias.

    Nuestro cuerpo es capaz de reconocer aquello que es “extraño” y lo guarda en su memoria, así cada vez que este extraño aparece, se desarrollan anticuerpos contra él, que ahora llamaremos alergeno y produce síntomas que pueden ser cutáneos, intestinales o respiratorios.

    La pediatra de Clínica El Bosque, Hortensia Barrientos, explica que una persona puede ser alérgico sólo de piel o alimentario o tener todos los tipos de alergia a la vez. “Nacemos con esta predisposición y los síntomas pueden comenzar desde el nacimiento o en cualquier etapa de la vida en que se hace contacto con los alérgenos. En resumen, para que una alergia se exprese es necesario tener la disposición alérgica, el alérgeno y un tiempo, que es variable en cada persona, de contacto entre ambos”, señala.

    Agrega que en los niños se llama marcha atópica o alérgica a la serie de acontecimientos que comienzan desde el nacimiento: eczema, dermatitis seborreica, alergias alimentarias, bronquitis a repetición, rinitis o rinoconjuntivitis alérgica y asma.   Esta secuencia no siempre se cumple, pero se observa con frecuencia.

    Respecto a las alergias alimentarias, la doctora Barrientos  explica que “pueden comenzar  a temprana edad con cólicos, mal incremento de peso y talla, así como también con síntomas respiratorios”.

    En lactantes y niños hasta 3 o 4 años que sufren cuadros respiratorios frecuentes pensamos en alergias a los ácaros del polvo de habitación, después de los 4 a 5 años comienzan las rinitis primaverales, las que si no se tratan se comportan como si fueran asmáticos. Un porcentaje de estos niños será asmático.

    Las alergias se clasifican en leves, moderadas y severas y también en perennes y estacionales, en general los niños pequeños tienen más síntomas perennes y con el tiempo se van definiendo como estacionales (un grupo de ellos persisten alérgicos perennes hasta adultos), por lo que es importante saber el grado de alergia además de la causa de ésta.

    Es importante tener presente que el manejo de las alergias requiere de medidas ambientales que son tanto o más importantes que los medicamentos, por  lo que se recomienda:

    • Evitar todo aquello que pueda contener polvo de habitación, como alfombras, peluches, frazadas de lana y plumas, cortinas difíciles de lavar y paredes rugosas.
    • Realizar cambio de almohada con mucha frecuencia especialmente en invierno.
    • Evitar animales alergizantes como los gatos, palomas y aves en general.
    • Ventilar la casa durante la mañana. En primavera cerrar las ventanas temprano para evitar que los pólenes queden durante la noche en las habitaciones.
    • Limpiar con aspiradora, evitando barrer y retirar el polvo de los muebles con un paño húmedo en lugar de con un trapo seco para que no se disemine.
    • Evitar los hongos producidos por la humedad de baños, cocinas y calefacción excesiva en invierno, éstos pueden producir alergias respiratorias severas.
    • Los niños con alergia a pólenes deben evitar actividades al aire libre en los días de más alta concentración de polen y en caso de que el niño necesite salir, hacerlo con mascarilla, gorros con visera y lentes de sol, estos últimos son muy útiles para evitar la  conjuntivitis alérgica.
    • Ducharse y lavarse el pelo de noche. Este hábito que permitirá al niño librarse del polen de su piel y pelo.
    • No tender la ropa al aire libre, prefiriendo hacerlo dentro de la casa o utilizando secadora.
    • Limitar las tareas de jardinería como cortar el pasto en épocas de polinización.

    La doctora Hortensia Barrientos explica que “la condición alérgica es similar a un estado de inflamación permanente por tanto debemos cuidar otros factores que agravan la enfermedad como son los virus respiratorios y lo más importante la contaminación intradomiciliaria. En este sentido, el tabaco es un factor de riesgo que afecta mucho a los niños, ya que sin defensas se transforman en fumadores pasivos”, enfatiza la pediatra.

    Cabe señalar que  actualmente los medicamentos antialérgicos han ido aumentando su nivel de seguridad, con menos efectos colaterales. Actúan a distintos niveles de la cascada alérgica, existiendo anticuerpos monoclonales para aquellos con alergias muy severas.